jueves, 11 de enero de 2007

A mi manera

Desde pequeño me inculcaron el orden, a guardarlo todo en su sitio, y de esa manera no tendría complicación en encontrar las cosas.

Lavar la ropa en mis tiempos de juventud, al no tener dinero para la tintorería, fue una acción ejecutada hasta con agua fría.
Hoy por hoy, la lavadora se me da bastante bien.

Coser botones sin cantar, o planchar, nunca han tenido ningún secreto para mí.

Quitar el polvo o limpiar los suelos, nadie me lo ha enseñado y lo hago cada semana.
Finalmente y recordando la forma de ser de mi padre, quién pensaba que la buena imagen se iniciaba en los pies, lustro los zapatos a toda la familia.

En fin, soy una persona un poco resultona, al haber sido enseñado a realizar cualquier tarea del hogar, por mis padres.

Ahora bien, no por esto y a la primera de cambio deseen ayudarme, con palabras dulces e innovando en las reglas de realizar las tareas.

No señores no, solo hay una forma de hacer las cosas y esa es sin ser cascarrabias, a mi manera.

Y si no es así no la realizo y me voy, total mañana, nos volveremos a ver.

1 comentario:

urbankid dijo...

Muy buen artículo!

Y inspirador!

Voy a intentar seguir tu ejemplo y dedicarle un poquito más de tiempo a estas tareas cotidianas.

Así estaré más comodo, ayudaré y con mi ejemplo, me ayudarán a tener todo bien cuidado.