Un simple sonido, armonioso, cadencioso, sonoro, que en algunas ocasiones deseamos que su melodía fuera más rápida.
Y en otras, rogamos, pedimos o pretendemos, que la monotonía de su música fuese más lenta, y así obtener nuestros grandes anhelos.
Sí, lo habéis adivinado, os hablo del reloj.
Bueno, mejor dicho del tiempo, que transcurre inexorablemente con o sin nuestra ayuda.
Y eso es lo que ha ocurrido desde nuestro último encuentro, no le he podido detener, y se me ha escapado de entre las manos.
Pero ya estoy aquí, y como os dije la última vez, nos volveremos a ver.
1 comentario:
¡Ché, que bueno que viniste!
Como dijo sobre el tiempo uno de mis escritores más admirados:
“Time is an illusion. Lunchtime doubly so.” Douglas Adams.
Me alegro de volver a leerte :)
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