viernes, 11 de marzo de 2011

1º - Más ojos que palabras

Lo más probable es que, lo que os voy a contar le haya ocurrido a más de uno, pero, creo que cada uno lo vive de forma diferente.

Nos encontrábamos en una reunión de final de proyecto, el cual después de varias semanas de trabajo y complicaciones, había culminado con un final feliz.

Era el día de exponer, a los ingenieros y directivos de la empresa la cual nos había contratado, los pormenores de toda la operación.

Como este proyecto se había realizado en conjunto con otras empresas de servicio, nos encontrábamos en la sala, alrededor de sesenta personas.

Yo me encontraba junto a mis compañeros de empresa, sentado y atendiendo las explicaciones, veía pasar a la cabeza de la sala a los representantes de las diferentes empresas que, habíamos participado en el trabajo.

Día positivas, anotaciones y acotaciones, cada uno de ellos explicaba de una manera coherente, los pormenores del proyecto.

Se estaba acercando el momento de nuestra participación, la cual decidimos que era más acertado que, fuese nuestro jefe el que ilustrara nuestra participación, por la complejidad y la responsabilidad de haberla llevado a buen fin.

Cuando anunciaron nuestro turno, de pronto alguien dejo caer, un montón de diapositivas y dibujos ilustrativos, frente a mi persona.

Mirando perplejo a mis compañeros solo escuche decirles adelante, y sin mediar palabra mi jefe me invitó, para que yo expusiese nuestro trabajo.

Sin poder pensar claramente, me dirigí hacia el centro de la sala, llevando conmigo de una manera desordenada todo los papeles.

Tratando de calmar mi corazón que galopaba de forma exagerada, enumeré todos los dibujos, para finalmente dirigirme al auditorio.

Fue en ese preciso instante que me di cuenta que, cincuenta y nueve cabezas me miraban de una forma penetrante, quizás, advirtiendo mi falta de experiencia en esos menesteres.

Creo que hasta tartamudeé en el inició, las piernas me temblaban, y mis ojos no veían otra cosa que, una pequeña ventana que daba al exterior, la cual en esos momentos veía como única escapatoria.

No sabía muy bien como iniciar la explicación, y notaba que tanto directivos como ingenieros, intensificaban sus miradas.

No podía salir corriendo, o sea que, tenía que tirar para adelante.

2 comentarios:

siddisisalou dijo...

Fortsettelse i neste kapitel ?
Venter i spenning .....

urbankid dijo...

De la misma manera los lectores buscan en el horizonte de la ventana la continuación de este relato que tanto promete :-)