Hoy hace exactamente un mes que fui intervenido quirúrgicamente.
Puedo apuntar que la operación ha resultado ser para mi persona, un antes y un después, tanto física y psicológicamente.
Mitigar mentalmente los típicos temores, como que pasará si con un poco de mala suerte, aparecen secuelas derivadas de la anestesia.
También las mil y una especulaciones antes de la operación, de los posibles dolores postoperatorio, después que te hayan revuelto los intestinos.
Soy de esas personas que me gusta tener todo controlado, y la espera en los minutos finales, antes que me llevaran hacia el quirófano, me encontraba como un toro enjaulado.
Digo lo de toro porque soy un Tauro.
Mientras me acompañaba uno de los enfermeros hacia la sala de operaciones, pensaba en cual sería mi último pensamiento, antes de dormir profundamente.
Pero os diré que, los brazos de Morfeo no me dieron esa oportunidad
En fin, todo ha pasado y ahora trato de adaptarme, a mi nueva vida.
O sea que hoy, cumplido el mes de la intervención, diremos que lo ocurrido será parte del pasado, y ahí se quedará.
Siento agrado en haber superado el obstáculo, e inspirado, para los futuros retos.
Contento en recordar una más de mi vivencias, y más regocijo en saber que, nos volveremos a ver.
1 comentario:
For et foto ...
Kunne tro vi var 100 år for dette ser ut som om det er tatt i en gang i førhistorien .....
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