domingo, 27 de febrero de 2011

Haberte conocido

Dicen que el ser humano nace, y el destino no se hace, ya está escrito.

Quizás hayan sido las coordenadas del ser todo poderoso, las que me impulsaran a cruzar mares y océanos, hasta llegar aquí.

Aquí, tierra de sol, alegría y amor.

Y ha sido el amor, lo que nos estimulo a conocernos, a comprendernos, a planear una familia.

Sí, ha sido el cariño y la confianza, la paciencia y la constancia, la que nos ha llevado a seguir unidos.

Hoy, al cumplir nuestro 35 aniversario de casados, como la primera vez, solo deseo decirte que te quiero.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Intranquilo pero sereno

Hoy es un día señalado pues, me voy a operar. Me encuentro sereno pero, con la típica intranquilidad del acontecimiento.

Sin embargo, este mariposeo en el estomago, no es nada extraño en mi persona.

Solía tenerlo, en aquellas ocasiones que iba a viajar por cuestiones laborales, a desarrollar algún proyecto especial, en el Mar del Norte.

Lo único que calmaba mi espíritu, era pensar en lo que iba a realizar, al regreso a casa.

Y es así como hoy, ahora, calmo mi impaciencia.

Hoy, quizás más que otras veces, os puedo decir que, nos volveremos a ver.

viernes, 18 de febrero de 2011

La pregunta


La vida nos depara momentos en los cuales, tenemos que sobreponernos a las circunstancias.

Los más fácil, sería dejarnos caer en la congoja, al no poder lograr nuestro objetivo.

La tortura de preguntar para saber, sufriendo de antemano por oír, una respuesta poco acertada para nuestros fines, es un tormento.

Sin embargo, creo que cada uno tiene su método para salir adelante, cuando los hechos los requiere.

Algunos, dejan correr el tiempo antes de hacerla, otros, cambian el timbre de voz, lógicamente sin pretenderlo.

Una simple pregunta, hace que nuestro corazón lata más de prisa, y así, esbozando la mejor de nuestras sonrisas, aunque se realice telefónicamente, la dejamos caer.

Ya está formulada, y la tranquilidad vuelve a nuestro cuerpo.

Podría decirse que pasado el acontecimiento, escuchamos con aplomo cualquier respuesta.

En fin, hasta la próxima pregunta, nos volveremos a ver.

jueves, 17 de febrero de 2011

Tic, tac, tic, tac

Un simple sonido, armonioso, cadencioso, sonoro, que en algunas ocasiones deseamos que su melodía fuera más rápida.

Y en otras, rogamos, pedimos o pretendemos, que la monotonía de su música fuese más lenta, y así obtener nuestros grandes anhelos.

Sí, lo habéis adivinado, os hablo del reloj.

Bueno, mejor dicho del tiempo, que transcurre inexorablemente con o sin nuestra ayuda.

Y eso es lo que ha ocurrido desde nuestro último encuentro, no le he podido detener, y se me ha escapado de entre las manos.

Pero ya estoy aquí, y como os dije la última vez, nos volveremos a ver.