Dicen que el ser humano nace, y el destino no se hace, ya está escrito.
Quizás hayan sido las coordenadas del ser todo poderoso, las que me impulsaran a cruzar mares y océanos, hasta llegar aquí.
Aquí, tierra de sol, alegría y amor.
Y ha sido el amor, lo que nos estimulo a conocernos, a comprendernos, a planear una familia.
Sí, ha sido el cariño y la confianza, la paciencia y la constancia, la que nos ha llevado a seguir unidos.
Hoy, al cumplir nuestro 35 aniversario de casados, como la primera vez, solo deseo decirte que te quiero.