jueves, 12 de mayo de 2011

Elena

Después de un largo camino, he llegado al lugar de donde por propia voluntad había marchado.

Todo tiene un porqué, todo tiene siempre una explicación.

La familia nos une, la sangre de nuestros cuerpos nos atrae, y los hijos de nuestros hijos, hacen que los sentimientos afloren más y más.

Y es así que después de haber viajado miles de kilómetros, he tenido entre mis manos, a mi primera nieta.

Un angelito con un perfume maravilloso.

Me pregunto, ¿podré ser un buen abuelo, un guía, un ejemplo, alguien a quien preguntar a la espera de una respuesta, cuando no se sabe que hacer?

Sí, la he tenido entre mis brazos, acunándola, protegiéndola, dándole besos, y acariciándola.

Mi nieta, que daría para que mis padres la vieran, aunque ya les contaré de ella, en mis sueños.

En casa de mi hija, deje a su hija, Elena, mi nieta.

Suerte qué aunque la distancia es grande, en Agosto, nos volveremos a ver.

domingo, 1 de mayo de 2011

El futuro de la familia

Encontrar la pareja ideal es difícil, alguien a quien respetar, compartir y amarla para toda la vida conlleva, darlo todo sin pedir nada a cambio.

Luego con tiempo y paciencia el amor se ve recompensado, con la llegada de nuevos miembros.

Seres a los cuales se les ofrece cariño, ternura y protección, como parte de lo que uno va creando, que es la familia.

Con el correr de los años estos pequeños retoños crecen, se hacen mayores, adultos y a su vez, crean su propia familia.

Y llegado ese momento es cuando, todos los obstáculos que la vida nos ha ido imponiendo, se convierten en la alegría de tener entre los brazos, los hijos de nuestros hijos.

Esos angelitos llamados nietos, que en un futuro contaran o recordaran sus vivencias en las cuales, nosotros estaremos presentes.

Que puede ser más bonito de tener entre los brazos, el nuevo miembro que es sangre de tu sangre, que con mucho amor crecerá para ser el futuro de la familia.

Yo me alegro que llegado este momento me toque disfrutar, y quizás más adelante os contaré cuando, nos volvamos a ver.