lunes, 13 de junio de 2011

Volver a la infancia

Me fui, huyendo de no se qué.

Diciendo adiós al pasado, y con mucho temor hacia ese futuro incierto, del cual ni siquiera deseaba pensar.

Marche, con lagrimas en los ojos, mirando borrosamente como mi madre, se empequeñecía en el muelle.

Manos abatiendo al viento, ¿cómo un corazón puede resistir tanto dolor?

Caras desfiguradas, por la tristeza de ver marchar a un ser querido.

Sin embargo, siempre hay alguien que se alegra, de dejar atrás el pasado.

Resistir y resistir, sintiendo las lágrimas pero fingiendo.

Ya no hay vuelta atrás, sí soy yo quién se aleja, en busca de una aventura sin saber como acabará.

Algún día volveré, volveré sin pena ni gloria, volveré sin más.

Ya nada me espera, nadie estará para recibirme, nadie agitará la mano, nadie dirá – ¿Hola, que tal?

Pero volveré, por que al fin y al cabo soy un romántico, y a mis años, necesito sentir que los míos están a mi lado.

Si, nos volveremos a ver

viernes, 10 de junio de 2011

La soledad

Que me pasa hoy, estoy intranquilo, pensativo y nostálgico.

Que me pasa hoy, pienso en ti y se que no estas, y quizás eso hace que te extrañe más y más.

Que me pasa hoy, aunque salió el sol, veo el día gris y estoy triste.

Que me pasa hoy, lo hemos pactado pero aunque lo he aceptado, no me acordaba como era el no estar a tu lado.

No puedo más, estar alejado de ti.

Que me pasa hoy, será el alcohol, será la tristeza, o la soledad.

¿Que me pasa hoy?, Quizás, lo mismo que ayer y lo que pasara mañana, extrañarte a ti, pues eres la persona a la que amo.

jueves, 12 de mayo de 2011

Elena

Después de un largo camino, he llegado al lugar de donde por propia voluntad había marchado.

Todo tiene un porqué, todo tiene siempre una explicación.

La familia nos une, la sangre de nuestros cuerpos nos atrae, y los hijos de nuestros hijos, hacen que los sentimientos afloren más y más.

Y es así que después de haber viajado miles de kilómetros, he tenido entre mis manos, a mi primera nieta.

Un angelito con un perfume maravilloso.

Me pregunto, ¿podré ser un buen abuelo, un guía, un ejemplo, alguien a quien preguntar a la espera de una respuesta, cuando no se sabe que hacer?

Sí, la he tenido entre mis brazos, acunándola, protegiéndola, dándole besos, y acariciándola.

Mi nieta, que daría para que mis padres la vieran, aunque ya les contaré de ella, en mis sueños.

En casa de mi hija, deje a su hija, Elena, mi nieta.

Suerte qué aunque la distancia es grande, en Agosto, nos volveremos a ver.

domingo, 1 de mayo de 2011

El futuro de la familia

Encontrar la pareja ideal es difícil, alguien a quien respetar, compartir y amarla para toda la vida conlleva, darlo todo sin pedir nada a cambio.

Luego con tiempo y paciencia el amor se ve recompensado, con la llegada de nuevos miembros.

Seres a los cuales se les ofrece cariño, ternura y protección, como parte de lo que uno va creando, que es la familia.

Con el correr de los años estos pequeños retoños crecen, se hacen mayores, adultos y a su vez, crean su propia familia.

Y llegado ese momento es cuando, todos los obstáculos que la vida nos ha ido imponiendo, se convierten en la alegría de tener entre los brazos, los hijos de nuestros hijos.

Esos angelitos llamados nietos, que en un futuro contaran o recordaran sus vivencias en las cuales, nosotros estaremos presentes.

Que puede ser más bonito de tener entre los brazos, el nuevo miembro que es sangre de tu sangre, que con mucho amor crecerá para ser el futuro de la familia.

Yo me alegro que llegado este momento me toque disfrutar, y quizás más adelante os contaré cuando, nos volvamos a ver.

viernes, 15 de abril de 2011

La vejez

Ya se que a todos, nos tiene que llegar algún día.

Y se también, que despiadadamente nos espera a la vuelta de la esquina.

Aunque mirándolo de otra manera, lo peor sería, no poder contárselo a quién te quiera escuchar.

Pero no me dirán que no es un palo verla día a día, como nos invade inexorablemente.

Porque verla la vemos, cada mañana con la ayuda incondicional de nuestro mejor amigo, el espejo del baño.

Nuestro amigo porque sin él, no podríamos disimular, lo que es una verdadera realidad, que los años pasan.

Y con él apreciamos como poco a poco, nuestro cabello se vuelve de color grisáceo, y nos invaden trazos profundos en la cara.

La agilidad se vuelve torpe, y la fortaleza de las manos, desaparece con los dolores en las articulaciones.

Hasta nuestros movimientos se vuelven más lento, y llega un momento que, tenemos que anotar todo, para no olvidarnos.

Sí señores, la vejez no viene sola, según que cosa disminuye, y según que otra aumenta, nada es igual.

De jóvenes, apuramos para llegar a nuestro futuro, y de mayor, nos detenemos en nuestro pasado.

Ahora que he cumplido tantos años y mientras me acuerdo, os diré una cosa antes que me olvide, mañana nos volveremos a ver.

martes, 12 de abril de 2011

Como en la jungla

Bueno, no exactamente como hacían llegar las noticias, antiguamente en la profunda África. Pero, de una manera más moderna hemos hecho partícipe de la noticia, tanto a parientes como amigos.

Y como era de esperar, el teléfono no ha dejado de tintinear, recibiendo mensajes de felicitaciones, y llamadas de enhorabuena.

Así mismo hemos recibido, un sin fin de correos electrónicos, de varios puntos del planeta.

Toda la alegría que aporta, la llegada de un nuevo miembro en la familia.

Volviendo al tema de la jungla, y yo que he estado por esas tierras, os puedo decir que es cierto lo del tam tam para comunicarse.

Con lo fácil que es, llamar por el móvil.

Existen aldeas que de no tener, no tienen algo tan esencial y básico como agua, y por descontado cableado eléctrico.

Que diferente sería la vida en África, si los países ricos quisieran ayudar.

En fin, hemos pasado desde ayer agradeciéndoles a todos las congratulaciones, y comentándoles desde ya que, nos volveremos a ver.

lunes, 11 de abril de 2011

Buenos días, abuelos

Después de estar a la expectativa y con la incertidumbre que caracteriza el caso, hoy hemos recibido la gran noticia que, ya somos abuelos.

Elena ha llegado al seno de nuestra familia, pasadas las 8 de la mañana.

Atrás quedan en nuestra hija, los meses, días y horas de espera.

Las molestias, los dolores, y la preparación mental para traer a este mundo, una nueva vida.

Con solo una llamada telefónica, los 4.000 kilómetros que nos separan de nuestra hija, se han visto reducidos.

Escuchar, buenos días abuelos, nos ha llenado de emoción y alegría.

Todo a finalizado felizmente, ahora poco a poco tanto madre como hija, se van conociendo mutuamente.

A nosotros nos queda todavía un tiempo de espera, para poder abrazar a la madre, y acariciar al nuevo angelito.

Es lo que tiene la distancia entre países.

Hoy hemos subido un nivel más en el organigrama de la familia, y nuestro nuevo objetivo será, disfrutar del nuevo miembro.

Como nuevo abuelo, solo deseaba compartir mi felicidad y deciros que, nos volveremos a ver.