miércoles 7 de febrero de 2007

Aire caliente

Hoy es un día soleado pero de mucho frío, y sin tener una razón especial, acuden a mi mente recuerdos de Andalucía.

Quizás, aquellos días que pase hace bastantes años en un pueblo de Huelva, han producido en mí, unas sensaciones difíciles de olvidar.

Impresiones latentes en nuestro subconsciente, las cuales afloran, en un momento determinado sin que nosotros lo sepamos.

Es así que hoy, recuerdo las calles estrechas de Almonte, y el sol en todo lo alto, acariciando tímidamente las paredes blancas de las casas.

Recuerdo como me gustaba caminar por las mañanas, sintiendo el frío en mis mejillas, en dirección a la plaza principal.

Mi asiento preferido del paseo, aquel que esta frente a la iglesia, donde guardan la famosa paloma blanca.

Los bancos de descanso enclavados en sus calles, decorados con motivos árabes, y sus árboles pequeños bien cuidados y de ramas largas.

Pero el momento cumbre que evoco con más fuerza, es cuando expulsaba ese aire caliente por la boca, al saludar a todo aquel que me encontraba.

Quizás todos estos recuerdos regresan a mi memoria, debido a que hoy y aquí, es un día soleado de invierno, y el termómetro marca bajo cero, cuatro grados.

Si resisto éste palo, nos volveremos a ver.