lunes 15 de enero de 2007

La fatiga

Unos amigos, nos invitaron a mi esposa y a mí, al festejo de sus sesenta cumpleaños.

Llamo mi atención lo que tal vez es habitual en estos tiempos, el exponer los regalos en una mesa para tal propósito.
Claro que de esa manera, todos pueden observar quién se ha gastado las pelas, o quién pasa olímpicamente.

De éste tipo de eventos no se puede esperar mucho, ya que por la edad, no todos quieren divertirse y hay quién se recoge antes de la media noche.

La cena con sus cánticos y anécdotas paso sin pena ni gloria, hasta que se movieron las mesas, para dar paso a la música.

Los dos instrumentistas cambiaron de la espesa atmósfera, en la cual se encontraban la mayoría de los invitados, a qué el que más o el que menos, quisiera emular al mismísimo John Travolta.

Lógicamente la ayuda del alcohol hace agilizar las piernas, y es así que siguiendo las reglas de buena conducta, nos dedicamos a lo de más baile más bebidas.

Lo que comenzó siendo una reunión del geriátrico, acabo pareciéndose a Fame, a las tantas de la mañana.

Los años no pasan en vano, y debido a ello fue que ayer, la fatiga había hecho acto de presencia.

No obstante y después que me recupere, nos volveremos a ver.

1 comentarios:

Alexander dijo...

Ha, ha, ha!

Me imagino a todos bailando al estilo fame!
Aunque supongo que también te habrás sacado de la chistera algunos movimientos de nuestro amigo John Tresvueltas ;)

Un saludo,
alx