jueves, 4 de enero de 2007

ya no tenemos tiempo

Os ha ocurrido de encontraros por la calle ha alguien conocido que, os pregunta. – Hola ¿cómo estás?
Algo bastante común antiguamente por aquellos que, estaban interesados en tú estado anímico.

Hoy por hoy, es solo una pregunta protocolaria.
La cual no quiere decir que, deseen realmente escuchar una respuesta.

Y aunque lo se, hay días que voy desprotegido y caigo en el tópico.
Y eso mismo me ha ocurrido ayer.

Había ido al súper a comprar cuando, casi tropecé con un antiguo amigo.
Fue en ese mismo instante que, mirándome a los ojos, formulo la famosa pregunta.

Yo que vengo de un país donde, en vez de reducir las cabezas, las agrandamos.

Comencé contándole de mis dolores de espalda pero, al referirme a las vicisitudes sobre las últimas fiestas navideñas, se despidió de mí con la absurda excusa del tiempo.

Que nada qué, no pude hacerle partícipe en los pocos veinte minutos hablando sin parar, de mi vida.

Os aseguro que, encontraréis a muchos excusándose, de esa manera tan absurda.

En fin chicos, como me acorde qué tengo que irme de prisa y corriendo, mañana, nos volveremos a ver.

No hay comentarios: