martes 16 de enero de 2007

La politica

No se mucho de ella y en mi juventud, ni siquiera me interesaba.
Claro que al hacerse uno mayor no tienes más remedio que, decantarte de un lado o de otro, para conseguir parte de tus ideales.

Os dijo la verdad qué, hoy por hoy me gustaría ser partícipe de alguna afiliación, quizás de esa manera podría ayudar y ayudarme a vivir mejor.

Aunque el concepto de vivir mejor, y dependiendo de a quién le atañe, puede cambiar de infinitas formas.

Para mí, comprendiendo lo que hacen los políticos, la cantidad de dinero que ganan, las ventajas y beneficios que les caen al ser elegidos, y la indiferencia con la que llevan el incumplimiento de promesas, sería tal vez vivir mejor.

Pero no creo que la verdadera política sea de tal manera, departiendo sonrisas a trancas y barrancas, sin interesarte de quién está a tú lado.

Vestirte de tal manera para el mitin, por qué así se impactara mejor.
Prometer sin cumplir, divulgar sin concretar, criticar sin respeto para ser elegido jefe de un partido, donde los primeros que pierden son los votantes.

En fin, se que a mi edad nada puedo hacer, y lo poco que me queda es soñar con un mundo mejor, ya sea en la tierra como en el cielo.

Por otro lado os diré que, no hay ningún político que se le recuerde por sus buenos actos, quizás por eso a nadie le gusta ser un buen político.

No entristecer, mañana nos volveremos a ver.

1 comentarios:

Alexander dijo...

Y si el político en cuestión tiene bigote ... más vale salir corriendo ;)

Un abrazo!